4/03/2012

Muñecas humanas







Yo no olvido, no juego,
no entierro bajo una cama,
me niego a creer que existan
las muñecas humanas.

Yo no juego, no olvido,
no busco bajo la cama,
me niego a arrodillarme,
buscar entre telarañas.

Yo no pienso, no creo,
que merezcan ser juguetes,
las mariposas tornasol,
o los sueños de manzana.

Yo no creo, no pienso,
que deban perder sus alas,
pues sin ellas no serian
más que muñecas humanas.

D.C.